Cena romántica en la Torre Eiffel

El rey Enrique IV de Francia hizo famosa la frase “París bien vale una misa”, pero también sería cierto decir que “París bien vale una cena”. Que la cocina francesa es una de las más exquisitas y refinadas del mundo es algo que todo el mundo sabe, pero si a su excelente gastronomía, se le añaden unas vistas nocturnas extraordinarias de todo París se obtiene como resultado una cena de altura en la emblemática Torre Eiffel.

Torre Eiffel

Torre Eiffel

La Torre Eiffel dispone de tres locales de restauración. El primero de ellos es Les Buffets de la Tour Eiffel, situado en el primer y segundo piso e ideal para tomar el aperitivo o comer de manera informal.

Pero para una verdadera cena romántica, la torre cuenta con dos excelentes restaurantes: el Jules Verne y el 58 Tour Eiffel. En ambos es imprescindible reservar y suele haber lista de espera de hasta varios meses.

Aunque durante el día ofrece menús desde 19 euros, el 58 Tour Eiffel, situado en la primera plataforma a 58 metros del suelo, se transforma al llegar la noche reconvirtiéndose en una elegante brasserie. Las luces tenues facilitan la visión nocturna del exterior e invitan al romanticismo en un local de estilo minimalista decorado por el diseñador Patrick Jouin. A la entrada del local nos recibe una azafata que nos acompaña hasta la mesa, donde la carta sorprende con platos que aúnan las tendencias más novedosas con lo tradicional. Desde 70 euros se puede disfrutar de un menú que incluye una copa de champagne, un entrante, un plato principal y un postre a elegir.

Por su parte, el Jules Vernes se halla en la segunda plataforma de la Torre Eiffel, a 125 metros de altura, y es un restaurante de alta cocina. Está dirigido por el prestigioso chef Alain Duccase, el único cocinero que posee 15 estrellas Michelin acumuladas entre todos sus restaurantes, como el Luis XV de Mónaco o el Plaza-Athénée, también en París. Ducasse ha confiado en el joven chef Pascal Féraud para regentar la cocina del Jules Vernes, que ofrece para sus cenas menús de 210 euros por persona que incluyen cuatro platos y dos postres, bebidas a parte. También ofrece cena a la carta, aunque sus platos no suelen bajar de 60 euros, cada uno.

Y para acabar la noche, una última copa en el elegante Bar à Champagne. Situado en el último piso de la torre, ofrece una selección de champagne rosado o blanco, servido a una temperatura ideal, y que puede disfrutarse contemplando unas vistas únicas en el mundo.

Horarios para acceder a la Torre Eiffel

En ascensor
Verano (del 17 de junio al 28 de agosto): de 9:00 a 0:45 horas (la última subida es a medianoche, y a la planta superior a las 23:00 horas).

Resto del año: de 9:30 a 23:45 horas (la última subida es a las 23:00 horas, y a la planta superior a las 22:00 horas).

Por las escaleras

Verano (del 17 de junio al 28 de agosto): de 9:00 a 0:45 horas (el último acceso es a medianoche).

Resto del año: de 9:30 a 18:30 horas (el último acceso es  las 18:00 horas).

Para consultar precios de acceso a la Torre Eiffel, consultar en el departamento de ventas en el teléfono 33 (0) 892 700 016.

http://blog.infoviajero.es/

¿Renovarse o no el pasaporte para entrar en Israel?

A raíz de la publicación de la noticia en mi web “El aeropuerto de Ben Gurion de Tel Aviv, entre los tres mejores de Oriente Medio”, me gustaría daros algún consejo para entrar en el Estado de Israel. Mucha gente se renueva el pasaporte justo antes de entrar en Israel porque tienen sellos de algún estado árabe (Marruecos, Egipto, Túnez, etc.). Por mi experiencia esto no lo recomiendo ya que tan “sospechoso” puede ser tener un pasaporte con varios sellos de estos países como tener un pasaporte impoluto, es decir, por estrenar.

Pasaporte

Pasaporte con sellos de Israel

Y esto os lo digo con conocimiento de causa porque yo he sido una de las tantas personas que se renovó el pasaporte justo antes de un viaje a Israel. Nada más llegar al control de pasaportes del aeropuerto de Ben Gurion (y eso que iba invitada tanto por la Oficina de Turismo de Israel como por la línea aérea que nos transportó) me separaron del grupo y me empezaron a hacer preguntas del tipo: ¿Cómo se llama tu padre? ¿Cómo se llama tu abuelo? ¿Has vivido siempre en Barcelona?…

Fui la única que fue sometida a preguntas (eso sí la persona fue educadísima conmigo no tengo ninguna queja) y era la única que se había renovado el pasaporte recientemente por lo que deduzco que ésa fue la razón de mi “mini-interrogatorio”. Aunque hace escasas semanas conocí a una persona que me comentó que mi apellido, Tomé, era muy común en el Líbano.

Otro aspecto a tener en cuenta es que algunos países no reconocen al estado de Israel y si quieres viajar con un sello israelí en el pasaporte quizás te veten la entrada. Por este motivo, si no queréis tener el sello de Israel en vuestro pasaporte, puedes pedir que os sellen la entrada en un documento aparte, el formulario L17. No obstante, esto también puede tener algún inconveniente porque si queréis justificar vuestra estancia en Israel por algún motivo (en algún trabajo, juicio, etc…) si no tenéis sellado vuestro pasaporte lo vais a tener difícil.

Mi consejo es que si tenéis alguna pregunta de vuestro viaje a Israel podéis llamar a su Oficina de Turismo que os sacarán de dudas.

Glaciarium, Museo del Hielo Patagónico

En mi reciente viaje a Calafate tuve la oportunidad de visitar el Museo del Hielo Patagónico, Glaciarium. Este recinto, abierto desde el año 2011, es, además de un museo, un centro de interpretación y divulgación donde se explica cómo se forman y evolucionan los glaciares.

Museo del Hielo Patagónico, Glaciarium

Museo del Hielo Patagónico, Glaciarium

Me pareció un espacio ideal para niños ya que las explicaciones son sencillas y los recursos museísticos que se utilizan son muy visuales. Además, la visita acaba con un mensaje de concienciación ambiental muy adecuado para que los más pequeños vayan aprendiendo a cuidar del planeta. El tercer pabellón del museo está formado por un auditorio donde se proyecta una espectacular película en 3D.

Para poner un gélido punto y final a la visita merece la pena pasarse por el Glaciobar y tomarse una copa a bajo cero. Eso sí, abrigado al máximo.

Glaciobar, el bar helado de Glaciarium

Glaciobar, el bar helado de Glaciarium

Foto Glaciobar: Museo del Hielo Patagónico

Información práctica del Glaciarium
Horarios de mayo a agosto de 11.00 a 20.00 horas
Horarios de septiembre a abril de 9:00 a 20:00 horas

Tarifas
Entrada General: 80 pesos
Menores de 12 años: 55 pesos
Menores de 5 años: Gratis
Tiempo aproximado de recorrido: 2 horas

Más información www.glaciarium.com y argentina.travel

El rugido del Perito Moreno

Uno de los recuerdos imborrables que tengo de mi viaje a Argentina y que muchos habéis seguido por twitter con el hashtag #argentinagourmet es sin duda la excursión que realizamos al glaciar Perito Moreno, uno de los más famosos del mundo. A una hora y media de Calafate en coche, en la provincia argentina de Santa Cruz, se encuentra este glaciar, llamado así en honor a Francisco Moreno, creador de la Sociedad Científica Argentina.

Perito Moreno

Perito Moreno

El trayecto en coche desde Calafate es muy agradable ya que se puede disfrutar de unos paisajes extensos casi infinitos. Justo antes de llegar al glaciar se encuentra la curva de los suspiros, el primer punto en la carretera desde donde se puede ver la belleza de este glaciar. No hace falta que os explique por qué se llama así esta curva ya que todo el mundo se queda boquiabierto ante la inmensidad del glaciar.

Perito Moreno

Perito Moreno

Tengo que reconocer que en un principio creía, y disculpad mi ignorancia, que el Perito Moreno era un gran bloque de hielo ubicado en el sur de la Patagonia, a mar abierto. No podía estar más equivocado. El Perito Moreno se sitúa en la cordillera de los Andes, dentro del Parque Nacional de Los Glaciares en el que se pueden realizar actividades como excursiones, trekking o pesca. Hay que informarse previamente ya que para ciertas actividades se necesitan pedir los permisos pertinentes.

Al Perito Moreno accedimos de dos maneras: en barco y por las pasarelas, y si me preguntáis cuál de las dos elijo no podría decidirme por ninguna de ellas ya que las dos me impactaron. Por un lado, el barco se va acercando poco a poco a su imponente fachada de hielo de la que se van desprendiendo grandes bloques que se hunden en el Lago Argentino. Los capitanes de las naves han de tener cuidado para no acercarse demasiado al glaciar ya que, con cada desprendimiento, se forman olas que podrían zarandear el barco. Si hay algo que no olvidaré jamás es el ruido que emite el Perito Moreno, a modo de rugido. Parece que está vivo y realmente lo está ya que avanza dos metros por día. El barco te deja en una de las orillas del lago. Desde este punto parten excursiones de trekking por el glaciar. Es muy importante ir provisto de ropa de abrigo, sobre todo de guantes para proteger las manos en caso de caídas por el hielo, y unos crampones en el calzado para evitar resbalones (los crampones los facilitan los empleados del Parque Nacional justo antes de empezar las excursiones).

Detalle del hielo del glaciar caído al Lago Argentino

Detalle del hielo del glaciar caído al Lago Argentino

La duración de las excursiones es de hora y media aunque las hay de más tiempo. Caminar por unos de los glaciares más importantes de mundo es toda una experiencia eso sí siempre acompañado por dos monitores que marcarán el camino y velarán por nuestra seguridad ya que el glaciar experimenta cambios continuos. La excursión acaba con un refrigerio (alcohólico o no alcohólico) que se sirve con el mismo hielo del glaciar.

Juan Coma tomando un refrigerio en el glaciar

Juan Coma tomando un refrigerio en el glaciar

También visité el Perito Moreno desde las pasarelas metálicas a las que se acceden desde las montañas. Éstas están situadas a distintos niveles e intercomunicadas entre sí.

Pasarelas en el Perito Moreno

Pasarelas en el Perito Moreno

Si se tiene paciencia se puede esperar durante unos minutos para poder ver los desprendimientos del glaciar aunque es imprevisible saber en qué momento puede caer un trozo de hielo. Eso sí, en el momento en que esto ocurre el estruendo es inconfundible. Mi visita al glaciar la podría cualificar de inolvidable al igual que también está grabado en mi memoria el fragor de su movimiento que me atrevo a bautizar como el rugido del Perito Moreno.

Más información en www.argentina.travel

El rol del sales manager en un blog de viajes (I)

Muchos blogueros están cada vez más interesados en saber cómo sacar rendimiento económico a su blog, en definitiva, quieren saber cómo monetizarlo. En este post yo no voy a hablar de fórmulas de financiación, ya sea a través de anuncios o patrocinios, ni si es lícito o no cobrar por un post. Tampoco voy a hablar de la necesaria (repito, muy necesaria) relación que las Oficinas de Turismo y los blogueros debéis de tener, ni de los criterios por los cuáles un blog debe ser considerado influyente o no. Sencillamente yo voy a hablaros de una figura que siempre ha existido en las empresas y que se puede importar a la estructura empresarial (sí, empresarial) de un blog de viajes: éste es el sales manager. Aunque en inglés este concepto suena más fashion a mí me gusta llamarlo en castellano: voy a hablar del jefe de ventas y de los comerciales.

Ahora muchos estáis pensando: ¿Encima de que no gano un duro por el blog tengo que contratar a una persona? Dejadme que os haga una pequeña reflexión y luego os explico para qué sirve un buen comercial.

El bloguero escribe sobre sensaciones y experiencias que comparte en su cuaderno y a través de su actividad en redes sociales. Para ello hacen falta algunas dotes como, voy a enumerar algunas, una buena redacción, constancia en su trabajo (no vale publicar un post al mes) y una que a mí, personalmente, es muy importante y cada vez lo es más desde la irrupción de las redes sociales: la empatía. La empatía, en mi opinión, es básica para triunfar en redes sociales.

Puedes escribir muy bien y podrás hacer muy buenas fotos pero si no eres empático estás condenado al fracaso en las redes sociales. En definitiva, el bloguero debe ser, al fin y al cabo, un comunicador. Por este motivo yo no veo tantas diferencias entre el bloguero y el periodista, en el sentido estricto de la palabra, porque éste último es también un comunicador. Aunque muchos no os sintáis periodistas muchos sí os verán como tales.

En el momento en que un bloguero se plantea ganar dinero con su blog además de bloguero se convierte en un futuro empresario. Os dais cuenta de que vuestro blog es un producto y éste se puede monetizar. Por lo tanto, si vuestra intención es sacarle un rendimiento económico, lo primero que tenéis que hacer es empezar a pensar como empresarios. Esto no significa que dejéis de lado el espíritu, en algunos casos altruista, con el que nació vuestro blog. Tampoco quiero decir que os debáis convertir en unos mercenarios.

En mi opinión, al 95% por ciento de blogueros que estáis leyendo este post se os ha pasado por la mente intentar ganar dinero con vuestro cuaderno online y es totalmente lícito hacerlo. Es más, pienso que debéis, por lo menos, intentarlo. Al 5% que no les interesa monetizar su blog no les va a interesa nada lo que estoy diciendo pero nunca llueve a gusto de todos. No obstante os animo a seguir leyendo.

Por lo tanto y un requisito indispensable para poder vender es la necesidad de tener un buen producto que, a mi modo de ver, tiene que tener tres características imprescindible (las voy a  enumerar en orden de importancia): MÉTRICA-CALIDAD-DISEÑO. En el siguiente post ahondaré por qué son tan importantes estos tres factores y por qué en este orden.